¿Cuáles son los tipos de enamoramiento?
Ágape (Todo para el
otro):
Ágape, en griego significa altruismo, generosidad. La dedicación al otro viene
siempre mucho antes del propio interés. Quien practica este estilo de amor se
entrega totalmente a la relación y no le importa echar mano de cualquier cosa
con tal de satisfacer ciertas voluntades (incluidos caprichos) de la persona
amada. Invierte constantemente en la relación, aunque sus acciones no sean
correspondidas. Se siente bien cuando el otro demuestra alegría. Es capaz de
renunciar a su pareja si cree que puede ser más feliz con otra persona.
Eros (Corazón en llamas):
Eros es la pasión romántica de los poetas. Envuelve una fuerte atracción física
y deseo sexual descomunal. Ocurre de repente y puede terminar de manera
abrupta. El o ella no pueden controlar ese sentimiento intenso, casi
irracional. Se pasan más de cuatro horas diarias pensando en el ser amado.
Quien experimenta esa sensación no mide consecuencias. Solo una cosa importa:
ser correspondido.
Ludus (Instinto de cazador):
En Ludus el amor es un juego que muchas veces no pasa de una noche de sexo. El
desafío de la conquista es más atrayente que la persona que se intenta seducir.
El conquistador evita los compromisos. Puede cultivar más de una relación al
mismo tiempo. Aun cuando la relación es duradera, él busca encuentros fugaces
durante el período. Si a usted le gusta el sexo, pero nunca se enamora, o si tiene
un enredo nuevo cada dos semanas, su tipo puede ser Ludus.
Pragma (Contabilidad afectiva):
Pragma, como dice el nombre, es el estilo de quien prioriza el lado práctico de
las cosas. El individuo evalúa todas las posibles implicaciones antes de
embarcarse en un romance. Si el romance aparenta tener futuro, él invierte. Si
no, desiste. Cultiva una lista de prerrequisitos para la pareja ideal y pondera
mucho antes de comprometerse. Procura un buen padre o una buena madre para sus
hijos y toma en cuenta la comodidad material.
Manía u obsesión (Fantasma de la pérdida):
Quien ya vivió una relación del tipo “montaña rusa”, un día en el paraíso y
otro en el infierno, conoce el estilo Manía. Es el enamoramiento obsesivo y
celoso. El individuo siempre encuentra que la persona amada no le corresponde
de igual modo. Requiere inagotables pruebas de amor y es capaz de locuras para
llamar la atención del ser amado. Tiene tanto miedo de que su pareja le abandone,
que el ser amado acaba por irse de verdad.
Storge (Amigos con derecho a sexo):
Ciertos romances comienzan de una manera tan gradual que la pareja no sabe
cuándo ni cómo comenzó. Ese tipo de historia encuadra en el estilo Storge,
nombre de la divinidad griega de la amistad. La atracción física no es lo principal.
Nada de noches incandescentes. Lo que cuenta es la confianza mutua y los
valores que comparten. Los románticos desprecian ese tipo de relación. Aún así,
en las investigaciones que se han hecho los amantes del tipo Storge revelan
satisfacción con la vida afectiva.

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